miércoles, 10 de junio de 2009

Tránsito

Hace pocos días un vecino mío murió en un accidente automovilístico. Su auto se detuvo a varios metros de la ruta luego de dar una interminable cantidad de vuelcos. Los peritos que asistieron al lugar determinaron que el auto viajaba a unos 200 km/h en el momento de despistarse. Su auto era importado y tenía un moderno sistema de seguridad, por ejemplo, si la persona que manejaba no tenía abrochado el cinturón de seguridad el auto no podía arrancar. Su cuerpo yacía a un costado del vehículo envuelto en el airbag destrozado. Viajaba con el cinturón abrochado pero él no lo tenía puesto. Los que lo conocían mejor que yo hablan de que por fin él alcanzó a la muerte.

De 19 a 22 personas por día mueren en nuestro país a causa de los accidentes de tránsito. Durante el año pasado se registraron 7000 víctimas fatales, 120 mil heridos y miles de discapacitados, siendo los adolescentes y los jóvenes las principales víctimas. Es por ello que urge la necesidad de una buena educación vial para este grupo etario.

Todos conocemos la forma en que se obtiene un registro de conducir. Todos menos los encargados de otorgarlos porque si no, no se entiende que se siga regalando un arma a personas que no están capacitadas para operarlas. No existen test psicológicos, ni registro de antecedentes, ni análisis sanitarios. Tampoco hay controles a nivel del estado, solo inspecciones para “hacer caja” o multas que se aplican a los mal estacionados pero no a los que cometen infracciones graves.

Y los que manejan lo hacen desconociendo las reglamentaciones para hacerlo. Basta que uno comience a prestar atención a los que van cerca suyo en una avenida o calle transitada para comprender que no se respetan señales, semáforos ni lugares de circulación. Parece que no existen luces de aviso de maniobras, ni espejos ni velocidades máximas. Se evidencia una desvalorización de las vidas propias y ajenas. Hay una convicción de que llegar antes es prioritario sobre los demás.

Y después nos lamentamos, después lloramos al cielo por la desgracia, después maldecimos al mundo porque la mala suerte nos acecha. No se puede hablar de mala estrella cuando se desconocen las reglamentaciones, o peor, cuando se las conoce y se las infringe. No se puede hablar de desgracia cuando uno cierra un cinturón de seguridad pero no lo lleva puesto



5 comentarios:

Patricia dijo...

Bravo, bravo ,bravo por tu síntesis.
Sumemosle la siguiente pregunta ¿Para que está la verificación vehicular? Porque el estado de algunos móviles es también un riesgo para el peatón
Cariños

Claudia dijo...

¿Qué clase de educación podemos dar (vos, yo o quien corno sea)si desde el gobierno se "regula" y autoriza la infracción. Condonaron las multas por ¡EXCESO DE VELOCIDAD EN RUTA! porque no querían castigar... querían concientizar... Yo no sé si, bah, creo que sí, que realmente nos toman por tarados. Es una ofensa flagrante a los que tratamos de cumplir con la reglamentación vial (con cualquier reglamentación) y, mucho más aún, en tiempo de elecciones: ES UNA BAJEZA.
Estoy harta de nuestros gobernantes mediocres y estoy muy harta de los ciudadanos que no merecen vivir en sociedad.
Un abrazo Luigi.
Claudia Barcala

Seba, el gordiño de Lomas dijo...

Para que no suene feo... La única manera de revertir esta situación (no creo que el goierno o los gobernantes puedan, ya está ampliamente demostrado) es que cada uno sea capaz de hacer las cosas bien. Cada vez creo menos en que por la existencia de una multa se cambien las cosas. Si sos un inconciente y hacés las cosas mal, hacés las cosas mal. Y esuna cagada que sea así. Soy un soñador y creo en los sueños. Creo que alguna vez nos daremos cuenta de esto. Eso espero

Común dijo...

Hola!!!!

Cuando aprenderemos a cuidarnos y si no lo queremos hace tendríamos que irnos a donde no lastimaríamos a otros……tenemos tanto que recapacitar los argentinos.

Se que hay peores que nosotros como ejemplo El Cairo, pero no miremos a esos miremos a los mejores así algo se nos puede pegar.

Nos encontramos en 20minutos.es.

Un besote y abrazo de oso,

Anila Rindlisbacher dijo...

Hola Luis!
esta mañana de feriado, miraba el noticiero y me horrorizaba por la cantidad de personas que murieron en accidentes de tránsito este fin de semana largo ( 18 personas)
es un horror.
Creo que en gran parte es falta de responsilidad nuestra, es decir de los conductores.-
También las rutas están muy mal, hay mucho parque automotor en mal estado ( sobre todo en interior)
y también conductores que manejan con alcohol encima
son muchos los factores, lamentablemente
un saludo!