miércoles, 24 de marzo de 2010

Lucía


En el año 2002 se instauró, en nuestro país Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Esto quiere decir que hoy es un día para ensimismarse y reflexionar, para no volver a cometer ciertos errores, para no ser pasivos ante la adversidad, pero, por sobre todo es un día para recordar. Por ejemplo conmemorar la vida de Lucía



Lucía nunca hubiera imaginado que esos seres que ella amó serían el último recuerdo de su efímera vida. Nunca hubiese creído que lo último que le vendría a la mente sería el recuerdo de sus alumnos, de sus sonrisas, de sus caricias.

Lucía fue maestra porque tenía esperanzas de que el país iba a ser distinto si ella trabajaba con los más chicos, si ella hacía algo por lograr la superación que la educación le daría a su gente.

Lucía jamás pensó que ese país soñado nunca sería real, sino uno que la iba a hacer conocer lo peor de lo que es capaz el ser humano.

Lucía luchó, participó y lloró en la escuela. Fue los sábados a ayudar a los que más lo necesitaban, les dio de comer, los vistió. Con amigos organizó reuniones para auxiliar a sus alumnitos, reunió fondos, les dio todo el apoyo y respaldo que pudo, y más también.

Lucía nunca imaginó que bajaría al peor de los infiernos antes de dejar este mundo.

Lucía salió un sábado por la tarde de “su” escuela y al llegar a la esquina no reparó en un auto detenido con el motor en marcha. Caminaba pensando en que debía conseguir más comida porque aumentaba constantemente el número de alumnos que se acercaban para poder sortear ese sufrimiento en sus estómagos.

Lucía fue introducida en el auto en el mismo momento en que comenzaron los golpes y los gritos. Las ruedas chillaron al partir, ahogando cualquier pedido de socorro que ella hubiera intentado realizar.

Lucía escuchó preguntas que no pudo responder, resistió la peor de las vejaciones, recibió golpes y escupidas, sufrió la electricidad en su cuerpo, soportó el hambre y el frío.

Lucía nunca entendió lo que ocurrió en este país por el que ella tanto luchó, desde su lugar, desde su vocación, desde su escuela.

Lucía sintió un fuerte pinchazo y luego una agradable sensación de bienestar. Pensó en sus padres y soñó que pronto saldría de esa terrible equivocación y los volvería a abrazar. Imaginó a Manuel, su novio, y se ilusionó con que su suerte haya sido distinta. Habló en sueños con su hermano y le prometió un próximo encuentro entre mates.

Lucía recordó a sus alumnos cuando hicieron un viaje al campo, revivió sus sonrisas al verlos correr y andar a caballo, volvió a sentir el viento en su cara cuando se abrió la puerta del avión y el río marrón se divisó allá abajo.

Lucía sonrió al pensar en esas caritas felices cuando comenzó a caer


15 comentarios:

Magah dijo...

Me llevo el crespón a mi blog!

Abrazo sentido en este día Luis!

Anónimo dijo...

Digamos que a mí me tocó esta etapa de la historia Argentina, recién nacido. No tengo mucho para decir más que animarnos a construir un país nuevo, donde reine la pluralidad, la libertad, la justicia, la equidad, el AMOR (aunque suene naif).

Isabel Estercita Lew dijo...

Gracias a vos Luis, es muy bueno que la memoria colectiva encuentra su sintonía

Estercita

Marcela Greco dijo...

Yo también!!!
Adhiero al homenaje, por la verdad y la justicia para todos los que nos robaron una ilusión y un país!!!

Ana dijo...

Gracias Luis! "Casualmente" colgamos el mismo discurso de Videla.
Memoria colectiva será?
Un beso grande

Claudia Barcala dijo...

Debo decir querido amigo que, ante algunos escritos a los que no has podido terminar de "amasar" (según hemos hablado) este del día te salió redondito "como una pizza" (para seguir la analogía ¿vió?)

Brindemos por la memoria constructiva.
Un abrazo, Claudia

lady marmalade dijo...

Tu relato pone la piel de gallina, cuantas Lucias hubo y cuanto tuvieron que soportar antes de morir, no tengo más palabras, más que repetir que no olvidemos porque esa será una forma de no permitirles que vuelva a ocurrir. Te dejo un beso

Adrisol dijo...

muy triste y real todo lo que cuentas!
yo tenía 18 años cuándo comenzó el proceso militar y jamás me lo voy a olvidar...

gracias por hacer que nadie lo olvide.

besossssssssss

Neogeminis dijo...

Me han estremecido tus letras.
Hagamos votos porque NUNCA MÁS haya otras Lucías que sufran lo que sufríó esta.

Un abrazo.

Eliana dijo...

La verdad que a medida que lo leía se me ponía la piel de gallina.
Es increible Luis!

ElFlaco dijo...

Emotivo recuerdo Luis y discrepo o mejor dicho aclaro un poco lo que puso Eliana, no es Increible, fue verdad!

Sakkarah dijo...

Qué tristeza...

No sé como puede haber tanta maldad.

Muchos besos.

Luis dijo...

Es cierto flaco, fue verdad
Eliana escribió que es increíble porque es muy chica y no puede entender esta terrible época de este país en que vivimos

Carla dijo...

Excelente post en este día tan sentido.

Sol dijo...

Por la memoria colectiva... por esta Lucía y por tantas mas iguales a ellas !!!
Mi abrazo fuerte y mi admiración ante este tu escrito comprometido con la vida!!!
Besos cielo!!
Y feliz Semana Santa!!!!